Arqueros Partos: En el siglo III y II antes de Cristo, existió un pueblo llamado Los Partos, establecidos en Partia, actualmente una zona cercana al Mar Caspio, quienes fueron magníficos jinetes y arqueros. Tiridates se proclamó gran rey de aquellos en el año 274 a.c. y su escritura tenía una peculiaridad muy especial, siempre escribían en "versión doble", en parto y en persa. Gracias a ello sabemos, por ejemplo, que fue éste el primer pueblo cuyos arqueros a caballo ejecutaban sus disparos sentados en la grupa y mirando hacia atrás. Era una técnica de distracción en combate que tenía por objeto confundir al enemigo. Los partos fueron una pesadilla para las legiones romanas.
El Olifante: El olifante (no confundir con el elefante...) es una trompa o cuerno de guerra usado en la Edad Media, generalmente era de marfil y solía estar decorado con tallas o incrustaciones. Se llevaba al lado derecho, colgando de un ancho correaje, cruzado desde el hombro izquierdo. Un sonido largo indicaba el levantamiento del arco; dos consecutivos cortos, el armado o tensado del mismo; uno corto y rápido la suelta o disparo de las temidas flechas.
Los Romanos y el arco: A veces se nos dice, y no sin razón, que las legiones romanas no eran partidarias de la arquería, pero esto no significa ni mucho menos que en sus campañas no conocieran los principios básicos de la misma e hicieran buen uso de ello. Una de las máquinas de guerra empleadas por los ejércitos era el Onagro, muy parecido a las grandes ballestas, pero con el extremo de su palanca cóncavo, destinado a alojar proyectiles de diversa índole. Su distancia útil de tiro podía alcanzar los setecientos metros y su sistema de torsión era por cuerdas.
Arqueros medievales: Cuando un arquero medieval quería proveerse de madera suficiente para fabricar sus flechas, debía cortar las ramas o la madera, siempre en los meses más fríos del invierno. Esto se debía a que la savia, en esos meses tan crudos, se encuentra sólo en la base del árbol y por ello los capilares están totalmente cerrados, evitando así que al secarse se produzcan las nada deseadas grietas.
Arqueros Ingleses: En línea de combate, los famosos arqueros ingleses, disparaban sus flechas cuando el enemigo se encontraba a 300 metros de distancia. Está comprobado que a esa distancia sus flechas, evidentemente, caían con parábola pronunciada. No obstante, su efecto era devastador para los hombres que se encontraban debajo de la "lluvia de muerte". En tres ocasiones esta táctica fue llevada a cabo de forma perfecta: Crezzy, Poitiers y Azincourt.
Hasting: Hasting tuvo lugar cerca de la ciudad del mismo nombre, en Inglaterra, cerca del paso de Calais. Su castillo guarda parte del edificio fundado por Guillermo el conquistador. No lejos de allí, sobre la cima de Senlac, el 14 de Octubre de 1066, tuvo lugar la gran batalla, donde la arquería entró por derecho propio en la historia. Allí mismo murió el rey anglosajón Harold II, quedando Inglaterra bajo el dominio de Guillermo de Normandía. Existe un hermosísimo tapiz, conocido con el nombre de Tapiz de Bayeux, donde se representa este suceso, y en el cual los arqueros son los principales protagonistas.
Crecy: Crecy, para empezar, diremos que el nombre correcto de la batalla es el de Crecy en Ponthieu, nombre también del municipio del departamento del Somme, que posee unos magníficos bosques de roble, guardados como lo que son, un verdadero tesoro. Fue la primera gran batalla de la Guerra de los Cien Años, entre Felipe VI de Francia y Eduardo III de Inglaterra. Como era normal en la época, esta batalla se decidió en un día, fue el 26 de Agosto de 1346.
Azincourt: Cuatrocientos años después de Hasting, los ingleses "devolvieron el golpe" a los franceses, era el 25 de Octubre de 1415. Todo el ejército feudal francés, más numeroso pero menos efectivo que el inglés, era derrotado gracias a los arqueros de Enrique V, fue una hecatombe para la aristocracia gala que permitió al vencedor conquistar parte de Francia, gracias no sólo a esta contienda, sino también a las querellas internas que dividían a Armagnacs y Borgoñeses.
Poitiers: Poitiers es la más documentada de todas las batallas. Realmente en esta ciudad hubo dos enfrentamientos armados, el de Octubre del 732 entre Abd Al Rahman y Carlos Martel, y el anglofrancés que ganó el Principe Negro derrotando al ejército francés el 19 de Septiembre de 1356. Con gran habilidad, hoy diríamos logística, los arqueros ingleses se instalaron en la meseta de Haupertuis, inaccesible para la caballería francesa debido a sus pronunciadas pendientes, sobre todo en las laderas más cercanas a la cima, "sólo 100 metros" de los arqueros. Así , la caballería se vio obligada a desmontar y entonces y sólo entonces los ingleses comenzaron a disparar sus flechas, pasando en sólo tres horas de una posición meramente defensiva a ofensiva, haciendo prisionero al rey de Francia Juan el Bueno y a su hijo Felipe el Atrevido, quienes, siguiendo el estricto código de honor de la época, se negaron a huir.
Curiosidades de arqueros medievales:
- La señal de victoria realizada con los dos dedos de la mano en forma de "V" tiene sus orígenes, en el símbolo que realizaban los arqueros medievales con el dorso de la mano dirigida hacia sus enemigos, como estrategia psicológica antes de entrar en batalla. Cuando el enemigo veía este gesto, comprendía el mensaje:"Cuidado que aún tengo dedos para armar mi arco y disparar mis flechas". Cuando alguno de estos hombres era hecho prisionero y si la Diosa Fortuna lo dejaba ser canjeado por una suma de dinero como rescate, se le amputaban los dedos índice y anular, asegurándose de esta forma que nunca más volvería a disparar una flecha.
- La dotación de flechas de un arquero inglés referenciada por los datos de la batalla de Crécy en Ponthieu fue de 24 o 36 flechas atadas en racimos de 12. Las primeras docenas iban armadas con puntas largas especiales para caballería, la ultima docena llevaba puntas de doble filo para infantería y para menor distancia.
- Antes de que se agotase la dotación de flechas de los arqueros en línea de batalla, se les suministraba dotaciones completas desde carros en docenas exactas. Los encargados de este trabajo eran niños quienes por su condición eran lo suficiente ágiles y rápidos para realizar este trabajo, las flechas las clavaban en el suelo enfrente de los arqueros para que las pudieran disparar más rápido. Muchos de estos niños morían en combate.
- Las puntas de flecha destinadas para atravesar las cotas de malla solían tener la longitud de 4 pulgadas y de forma piramidal, las que se destinaban contra los caballos tenían el mismo diseño pero llegaban a ser de 6 pulgadas. Habitualmente se disparaba sobre los animales ya que al sentirse heridos se desbocaban o al caer impedían las cargas de la caballería.
- La palabra carcaj, tal como se escribe correctamente en castellano y que significa estuche o funda donde se llevan las flechas que se disparan con el arco proviene de la persa Tarkas.
- Los caballeros antes de colocarse los yelmos de sus armaduras, llevaban debajo otra serie de protectores En primer lugar llevaban un casquete o pasamontañas de lino, después un casco de cuero muy fino que a veces estaba relleno de pelo de conejo u otro animal suave, después la caperuza de la cota de malla que llegaba hasta el pecho para proteger el cuello y por ultimo el casco o yelmo de hierro templado.
- La costumbre al incorporarse a filas del corte de pelo proviene de la norma de cortar el pelo a los arqueros para que no sobresaliesen del casco con el fin de que las largas melenas de la epoca no se enredaran con la cuerda al tensar el arco. Batalla de Hasting año 1066.
- Los arqueros antes de entrar en batalla, tenían sus arcos desmontados. Cordar y descordarlos era cuestión de segundos. El sitio que empleaban para guardar y llevar las cuerdas era debajo de sus gorros o cascos. No se mojaban si llovía y la grasa de propio cabello las mantenía engrasadas. Ordenanza Yeoman siglo XII.
- El tiempo mínimo de adiestramiento de un arquero según textos medievales era al menos de 8 años.
- Los lanceros y arqueros árabes, formaban una corporación hereditaria y ocultaban "los secretos" de su educación profesional a la gente profana, eran los llamados Rammahs. "Cuando el aspirante ha pasado a través del curso entero de la instrucción y se ha vuelto diestro, entonces y solo entonces, el candidato debe mostrar que puede acertar en el blanco y que puede disparar desde una distancia no menos de novecientas zancadas. El aspirante es ahora un miembro más de los arqueros" Del libro el tiro con Arco. Ananda K. Coomaraswamy.
- La llamada "Cola de Moscovia", obtenida a partir de la vejiga natatoria del esturión, era una de las más efectivas y buscadas por los arqueros medievales para pegar las plumas de susu flechas.
- La cola para pegar la plumas se conseguía a partir de trozos de piel, hueso y espinas de pescado, que se cocian hasta conseguir una pasta, se le añadía como aglutinante un poco de cal viva. Para hacer grandes cantidades de flechas se podían pegar con resina de abedul que es más resistente y eficaz que las anteriores, y además no le ataca la humedad.
- La torre de Londres fue durante muchos años el arsenal de los ejércitos ingleses, en 1359 fueron ingresados en sus depósitos 20.000 arcos, 50.000 cuerdas y 850.000 flechas nuevas.
El Tiro con Arco
Cuando vuelvas la cara hacia el blanco no lo mires simplemente,
concéntrate en él, no solamente con los ojos,
hazlo con todo tu cuerpo al mismo tiempo.
La consumación del disparo está en la liberación de la flecha.
La disposición, la preparación, el levantamiento del arco,
su tensado y sostenimiento, todo esto no son sino actividades
preparatorias; todo depende de una liberación de la flecha
ININTENCIONADA e INVOLUNTARIA,
efectuada por la reconducción dentro de uno mismo,
de la postura del disparo.
Cuando la postura es correcta, cuando la respiración es correcta,
cuando el cuerpo, mente y espíritu se unen, la flecha se libera por sí misma.
El disparo deja detrás una prolongada resonancia,
moviéndose la flecha tan serenamente como un soplo,
pareciendo que está viva.
concéntrate en él, no solamente con los ojos,
hazlo con todo tu cuerpo al mismo tiempo.
La consumación del disparo está en la liberación de la flecha.
La disposición, la preparación, el levantamiento del arco,
su tensado y sostenimiento, todo esto no son sino actividades
preparatorias; todo depende de una liberación de la flecha
ININTENCIONADA e INVOLUNTARIA,
efectuada por la reconducción dentro de uno mismo,
de la postura del disparo.
Cuando la postura es correcta, cuando la respiración es correcta,
cuando el cuerpo, mente y espíritu se unen, la flecha se libera por sí misma.
El disparo deja detrás una prolongada resonancia,
moviéndose la flecha tan serenamente como un soplo,
pareciendo que está viva.
viernes, 21 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Tiro Instintivo
Según Fred Asbell, una autoridad del tiro instintivo:
El tiro instintivo es aquel que se realiza utilizando únicamente las habilidades de la vista, coordinación muscular y memoria del arquero como única referencia para el disparo. Simplificando, consiste en disparar la flecha a donde miramos, mirar y disparar.
(extracto del libro: La caza con arco, de Moisés D. Boza)
Muchos arqueros que se autodenominan tiradores instintivos no lo son, debido a que utilizan alguna referencia para apuntar, ya sea una marca en el arco, o la punta de la flecha.
El mecanismo del tiro instintivo se basa principalmente en dos capacidades del cuerpo humano. La primera es la relación entre la coordinación motriz y la vista y la segunda es la memoria.
Al igual que señalamos con el dedo cualquier objeto, de manera rápida y natural, así mismo intentamos acertar el blanco señalándolo con nuestras flechas. De esta forma utilizamos nuestra coordinación motriz y vista.
Al arrojar por primera vez una piedra o pelota hacia un punto determinado, veremos como ésta parte de nuestra mano, como se desplaza por el aire y probablemente, como erramos el blanco. Nuestro cerebro recuerda sin embargo la fuerza empleada, el peso y la trayectoria descrita por el proyectil. Al ir repitiendo el mismo lanzamiento, seguramente nuestro proyectil se irá aproximando al objetivo hasta que después de practicarlo suficientemente, el acertar el blanco sea rutina. Si usamos piedras o pelotas de diferentes pesos y tiros a diferentes ángulos y distancias, nuestro cerebro basándose en la experiencia de otros tiros, es capaz de interpolar y calcular cuál será la trayectoria del nuevo proyectil, con una precisión que aumentará con la práctica. De esta forma empleamos nuestra memoria.
Para apuntar con este tipo de tiro se usa el método de la visión periférica. Cuando señalamos con la flecha, en nuestra visión periférica la imagen de su punta nos parece estar debajo y a la derecha de la del blanco, separada por una distancia (gap) debida al paralelaje existente entre la línea visual y la prolongación de la flecha hacia el objetivo. El cerebro recuerda que para acertar el blanco, la separación entre la imagen de la flecha con el arco y la que percibimos del blanco debe ser una determinada. Con la práctica, intentamos que la determinación de esa distancia se convierta en un reflejo inconsciente, de forma que lo único que debemos hacer es mirar al blanco para acertar en él. Este mecanismo no necesita de ningún pensamiento consciente y no debemos confundirlo con calcular la posición de la punta de la flecha sobre la imagen del blanco como referencia (gap shooting). En el tiro instintivo la mirada del arquero se concentra profundamente en el blanco, método más natural y sencillo que el gap shooting donde la mirada se fija en la punta de la flecha por lo que se aprecia el blanco borroso y desenfocado en la visión periférica.
El tiro instintivo presenta múltiples ventajas. No hay mecanismos complejos ni piezas que se pueden desajustar o romper y cualquier persona puede practicarlo. Decantando el arco, lo apartamos del centro de nuestra visión y podemos concentrarnos plenamente en el blanco. También ofrece la ventaja de poder tirar con poquísima luz, pues siempre que podamos ver el blanco el tiro es posible. Se puede tirar desde cualquier posición imaginable y a blancos en movimiento. La preparación del tiro es muy rápida y los animales tienen menos oportunidad de huir en caso de que nos sorprendan. No importa conocer la distancia que nos separa del blanco, pues el cerebro ajusta automáticamente la trayectoria.
Las desventajas son principalmente tres, La primera es el gran factor psicológico de este tipo de tiro. Si dudamos tan solo por un instante de que somos capaces de acertar el blanco, fallaremos el tiro. Esto puede ser un inconveniente en momentos de mucha tensión, como ocurre frecuentemente en la caza con arco. La concentración absoluta en el tiro y la confianza en nosotros mismos es de importancia capital.
La segunda desventaja es también psicológica y consiste en la facilidad del ser humano para olvidar. Es necesaria una práctica constante para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro tengan frescos el recuerdo de la trayectoria que la flecha siguió en cada tiro, de como era la posición del cuerpo, del brazo, de la mano, del arco, etc. Una temporada sin practicar degradará considerablemente nuestra habilidad y autoconfianza en nuestros tiros.
La tercera es física y es que debido a la gran concentración que este tipo de tiro exige, solo podemos tirar a blancos de los que veamos perfectamente todos sus detalles, lo que solo ocurre a distancias cortas. Pero después de todo, en la caza con arco la proximidad es lo que cuenta.
Debido a la necesidad de conocer perfectamente la trayectoria de nuestras flechas, es de suma importancia para el tiro instintivo que éstas sean bien visibles. A esto último contribuye el uso de plumas de colores brillantes, como el rosa, naranja, amarillo o blanco. Debemos evitar el uso de plumas de camuflaje, negras, marrones o poco visibles.
La única respuesta para resolver los problemas del tiro instintivo es práctica, práctica y práctica.
El tiro instintivo es aquel que se realiza utilizando únicamente las habilidades de la vista, coordinación muscular y memoria del arquero como única referencia para el disparo. Simplificando, consiste en disparar la flecha a donde miramos, mirar y disparar.
(extracto del libro: La caza con arco, de Moisés D. Boza)
Muchos arqueros que se autodenominan tiradores instintivos no lo son, debido a que utilizan alguna referencia para apuntar, ya sea una marca en el arco, o la punta de la flecha.
El mecanismo del tiro instintivo se basa principalmente en dos capacidades del cuerpo humano. La primera es la relación entre la coordinación motriz y la vista y la segunda es la memoria.
Al igual que señalamos con el dedo cualquier objeto, de manera rápida y natural, así mismo intentamos acertar el blanco señalándolo con nuestras flechas. De esta forma utilizamos nuestra coordinación motriz y vista.
Al arrojar por primera vez una piedra o pelota hacia un punto determinado, veremos como ésta parte de nuestra mano, como se desplaza por el aire y probablemente, como erramos el blanco. Nuestro cerebro recuerda sin embargo la fuerza empleada, el peso y la trayectoria descrita por el proyectil. Al ir repitiendo el mismo lanzamiento, seguramente nuestro proyectil se irá aproximando al objetivo hasta que después de practicarlo suficientemente, el acertar el blanco sea rutina. Si usamos piedras o pelotas de diferentes pesos y tiros a diferentes ángulos y distancias, nuestro cerebro basándose en la experiencia de otros tiros, es capaz de interpolar y calcular cuál será la trayectoria del nuevo proyectil, con una precisión que aumentará con la práctica. De esta forma empleamos nuestra memoria.
Para apuntar con este tipo de tiro se usa el método de la visión periférica. Cuando señalamos con la flecha, en nuestra visión periférica la imagen de su punta nos parece estar debajo y a la derecha de la del blanco, separada por una distancia (gap) debida al paralelaje existente entre la línea visual y la prolongación de la flecha hacia el objetivo. El cerebro recuerda que para acertar el blanco, la separación entre la imagen de la flecha con el arco y la que percibimos del blanco debe ser una determinada. Con la práctica, intentamos que la determinación de esa distancia se convierta en un reflejo inconsciente, de forma que lo único que debemos hacer es mirar al blanco para acertar en él. Este mecanismo no necesita de ningún pensamiento consciente y no debemos confundirlo con calcular la posición de la punta de la flecha sobre la imagen del blanco como referencia (gap shooting). En el tiro instintivo la mirada del arquero se concentra profundamente en el blanco, método más natural y sencillo que el gap shooting donde la mirada se fija en la punta de la flecha por lo que se aprecia el blanco borroso y desenfocado en la visión periférica.
El tiro instintivo presenta múltiples ventajas. No hay mecanismos complejos ni piezas que se pueden desajustar o romper y cualquier persona puede practicarlo. Decantando el arco, lo apartamos del centro de nuestra visión y podemos concentrarnos plenamente en el blanco. También ofrece la ventaja de poder tirar con poquísima luz, pues siempre que podamos ver el blanco el tiro es posible. Se puede tirar desde cualquier posición imaginable y a blancos en movimiento. La preparación del tiro es muy rápida y los animales tienen menos oportunidad de huir en caso de que nos sorprendan. No importa conocer la distancia que nos separa del blanco, pues el cerebro ajusta automáticamente la trayectoria.
Las desventajas son principalmente tres, La primera es el gran factor psicológico de este tipo de tiro. Si dudamos tan solo por un instante de que somos capaces de acertar el blanco, fallaremos el tiro. Esto puede ser un inconveniente en momentos de mucha tensión, como ocurre frecuentemente en la caza con arco. La concentración absoluta en el tiro y la confianza en nosotros mismos es de importancia capital.
La segunda desventaja es también psicológica y consiste en la facilidad del ser humano para olvidar. Es necesaria una práctica constante para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro tengan frescos el recuerdo de la trayectoria que la flecha siguió en cada tiro, de como era la posición del cuerpo, del brazo, de la mano, del arco, etc. Una temporada sin practicar degradará considerablemente nuestra habilidad y autoconfianza en nuestros tiros.
La tercera es física y es que debido a la gran concentración que este tipo de tiro exige, solo podemos tirar a blancos de los que veamos perfectamente todos sus detalles, lo que solo ocurre a distancias cortas. Pero después de todo, en la caza con arco la proximidad es lo que cuenta.
Debido a la necesidad de conocer perfectamente la trayectoria de nuestras flechas, es de suma importancia para el tiro instintivo que éstas sean bien visibles. A esto último contribuye el uso de plumas de colores brillantes, como el rosa, naranja, amarillo o blanco. Debemos evitar el uso de plumas de camuflaje, negras, marrones o poco visibles.
La única respuesta para resolver los problemas del tiro instintivo es práctica, práctica y práctica.
martes, 18 de enero de 2011
Tipos de Arcos
Arco
Recurvado
Un arco recurvado es un pequeño -arco largo- casi o muy poco flexible, al que gracias a un idóneo curvamiento de cada una de sus palas que produce un efecto de palanca, al tensar la cuerda se consigue que, casi imperceptiblemente, se combe y almacene su drástica energía.
El recurvado es un arco que se tensa con mayor facilidad, lo cual aumenta la estabilidad y facilidad de manejo, haciendo también posible disminuir su tamaño. Y además proporciona una mayor velocidad de salida a la flecha, lo que aumenta su rendimiento.
Podemos decir que con el arco recurvado el arco se vuelve más manejable en cuanto a tamaño y más efectivo.
Actualmente podemos encontrar todo tipo de arcos recurvados, destinados al tiro de precisión o para la caza, desmontables (takedown) o de una sola pieza (monoblock), de madera, sintéticos o metálicos, etc.
Los recurvados adquieren multitud de formas según su uso, pero si nos centramos exclusivamente en aquellos destinados a los recorridos de bosque o a la caza, diremos que son más cortos que el resto, entre 1,50 y 1,60 m. y de mayor potencia que, por ejemplo, los de tiro olímpico y precisión.
Al disponer de un cuerpo mucho más robusto cabe la posibilidad de añadir una serie de ayudas útiles para la caza y el tiro como; puntos de mira, estabilizador, carcáj, reposaflechas y otros.
Al igual que ocurre con el arco largo, son muchos los arqueros que hacen uso del recurvado sin ningún tipo de accesorio, de la forma más tradicional.
Encontraremos arcos recurvados de caza desmontables o de una sola pieza. Los primeros se desarman en tres partes, cuerpo y palas, mientras que los segundos no ofrecen esta posibilidad. Ambos se comportan de idéntica manera, la diferencia es una cuestión de comodidad y estética.
La mayoria de arqueros están de acuerdo en afirmar que los monoblocks son los más elegantes y bonitos, pero también que los desmontables son los más prácticos a la hora de transportarlos o de reemplazar una pala rota o simplemente cambiarlas por otras de distinta potencia.
Long Bow
Este es, sin duda, el tipo de arco más antiguo y de diseño más sencillo de todos. Se compone de un cuerpo más o menos largo y recto, aunque una vez colocada la cuerda en sus extremos se nos muestra de forma curva debido a la tensión que ejerce ésta al ser más corta que el propio arco.
Su tamaño oscila mucho en función de las necesidades y los medios de quienes los han utilizado, pero por lo general siempre se ha tratado de arcos grandes, mayores en longitud que la del propio arquero, el Long Bow o arco Inglés llegó a alcanzar una longitud de 1,80 y 2 m.
Este tipo de arco tan largo fue una auténtica revolución cuando apareció en Gales a finales del siglo XII. Fabricado en madera de tejo era capaz de enviar contundentes flechas de casi un metro de largo a distancias cercanas e incluso superiores a los 300 m, aunque jamás se empleaba a esta distancia, lógicamente.
Sea cual fueren los materiales o las técnicas de fabricación, la gran longitud de estos arcos responde a un mismo problema, fuerza y elasticidad. Cuanto más largo es el arco menor es el estrés de tensión y el material sufre menos. Adicionalmente, es más facil por simple cuestión de palanca, tensar arcos de mayor potencia.
Actualmente existe un resurgimiento de los arcos largos, long bow. No solo en el tiro de campo y bosque, sino también en la caza.
Originariamente estos arcos fueron rectos, de madera maciza. Y hoy en día la gran mayoría siguen siendo de madera, aunque casi siempre laminada. Los actuales long bows mantienen en su mayoría su tradicional linea sobria, fabricandose en maderas nobles por métodos más o menos tradicionales, y es raro encontrarlos fabricados en materiales sintéticos.
El hecho de que su diseño haya sido respetado del original, hace que estos arcos no dispongan de otros elementos adicionales típicos de los arcos modernos, como reposaflechas, puntos de mira, etc. De hecho, quienes hacen uso de estos arcos por lo general son más amantes de la arquería clásica que de la efectividad de los métodos tecnológicamente más avanzados en este aspecto, y por tanto es normal asociar también con estos arcos flechas de madera, pluma natural de ave, elementos de piel...
El Long Bow es el arco más dificil de manejar y el que menos rendimiento nos ofrece. Este factor sólo se ve compensado con su belleza, elegancia y cierto toque de romanticismo. La dificultad en su manejo y su menor efectividad relativa es un aliciente para muchos arqueros.
Arco Compuesto
El arco de poleas o arco compuesto es un arco moderno que tiene poleas, en los extremos de las palas, por las cuales pasa la cuerda. Como el arco se tensa con la ayuda de las poleas, que son excéntricas, reduce a su vez la cantidad de fuerza que se necesita para completar la apertura del arco. Se ven poco afectados por los cambios de temperatura y humedad, y proporcionan mayor precisión, aceleración y distancia en comparación con el arco convencional. A diferencia de los arcos convencionales, que por lo general están hechos de madera o de madera laminada con otros materiales, los arcos de poleas son a menudo fabricados de aluminio y materiales compuestos. Fueron primero desarrollados y patentados por Holless Wilbur Allen en los EE. UU. en los años 1960, y se han ido haciendo cada vez más populares, tanto en tiro con arco deportivo como en cacería.
Conforme se extiende la única cuerda convencional, el radio de las poleas y la tensión van en aumento, hasta que vuelven a disminuir, permitiendo un tiempo relajado para la puntería y el disparo. En la descarga, la cuerda se acelera rápidamente. Existen ventajas mecánicas para las poleas:
Al llegar la cuerda al máximo de lo que se puede estirar, las poleas han disminuido la tensión inicial y de este modo se facilita la acción de apuntar.
Las poleas permiten al arquero tensar un arco con una mayor potencia para curvarlo que la que ellos podrían desarrollar con un arco convencional sólo con su fuerza (hoy en día habría muy pocas personas que podrían disparar con exactitud solamente utilizando su fuerza con las cuerdas de los arcos largos encontrados en el Mary Rose).
La cuerda sigue acelerando la flecha desde su liberación hasta el punto de inicio, consiguiendo más fuerza y por tanto más velocidad.
Los arqueros, en las competiciones de tiro con arco de hoy en día, por lo general, se valen de la ayuda de un disparador, cuyo uso mantiene la cuerda en el mismo plano, a diferencia de lo que ocurre al usar los dedos. Esta ayuda fija la cuerda del arco y permite al arquero liberar la cuerda con una pulsación del mecanismo.
Estos arcos pueden clasificarse atendiendo al tipo de cuerpo (parte central del arco, por donde se realiza el agarre) en:
DEFLEXO: También llamado cóncavo. Se trata de un cuerpo cuyo punto de apoyo de la mano se encuentra por delante del eje que une las bases de las cunas donde las palas, conocidas como "mortajas", se unen al cuerpo. Cuentan con características en su favor, las de ser los arcos más fiables, precisos y silenciosos al mismo tiempo. Siendo además los más idóneos para aquellos tiradores que usan los dedos para realizar los disparos. Y en su detrimento, los de ser los que menor cantidad de energía transmiten a la flecha. La distancia entre la cuerda y el punto de perno debe estar comprendida entre las 9 y 11 pulgadas.
RECTO o NEUTRO: En este tipo de arco el eje que une las bases de las palas pasa justo o aproximadamente por el punto donde se apoya la mano en el grip o empuñadura del arco. Las características son intermedias entre los otros dos tipos. La distancia entre la cuerda y el punto de perno debe estar entre las 8 y 9 pulgadas.
REFLEXO: También llamado convexo. En esta ocasión la posición de la mano en el cuerpo del arco está por detrás del eje que une los encastres, esto es, los puntos donde se insertan los tornillos de las palas. Cuentan con la posibilidad de enviar mayor cantidad de energía a la flecha que los otros dos diseños de cuerpo, pero se necesita mucha experiencia en tiro para hacerse con ellos puesto que suelen ser muy inestables, a cualquier movimiento extraño en la suelta le corresponde una descompensación en la salida de la flecha, y tienen tendencia a ser algo ruidosos.
Atendiendo al tipo de poleas que lleven, los arcos compuestos se clasificaRound Wheelsondas o Round Wheels: Estas poleas son de forma redonda, tanto la parte destinada al cable como la de la cuerda. Por su forma son las más suaves de abrir, los arcos que portan estas poleas son los más silenciosos y fiables, pero son las que menos energía transmiten a la flecha. Es el tipo de poleas con los que los arcos de iniciación (compuestos) vienen provistos. Es la polea que más se suele utilizar en los arcos de precisión. En los arcos de concepción económica están confeccionadas en teflón, pasando a ser de aluminio en los de supEnergy Wheelsía.
Energy Wheels: En ella el módulo de la cuerda sigue siendo redondo, pero el destinado al cable tiene forma oblonga, tiene la misma forma que obtendríamos al cortar un balón de rugby en su centro y a lo largo del mismo. Este tipo de polea transmite más energía a la flecha que la anterior, mientras que conserva muchas de las propiedades de las levas Speed Camredondas.
Speed Cam: Son las que cuentan con el diseño más radical de todos los tipos de poleas de levas. En ellas tanto el módulo destinado al cable, como el de las poleas son de forma oblonga, de este modo almacenan el máximo de energía en las palas para posteriormente lanzar la flecha a gran velocidad. Tienen en detrimento que son muy ruidosas, por su forma son duras de tensar y difíciles de ajustar. Se debe tener sobre ellas una constante vigilancia pues se suelen llegar a desincronizar. Es muy aconsejable que con los arcos que posean este tipo de poleas, se utilicen disOne Cames mecánicos.
One Cam: Es la combinación de una polea excéntrica y una rueda céntrica. De este tipo de sistema se está dotando últimamente a los arcos de nueva concepción. En ellos la cuerda hace la vez de cable al pasar por la rueda céntrica, dejando el uso de la polea para el otro cable. Una de las ventajas que aporta este sistema es el de despreocuparse del ajuste de sincronía en la apertura de las dos poleas
Recurvado
Un arco recurvado es un pequeño -arco largo- casi o muy poco flexible, al que gracias a un idóneo curvamiento de cada una de sus palas que produce un efecto de palanca, al tensar la cuerda se consigue que, casi imperceptiblemente, se combe y almacene su drástica energía.
El recurvado es un arco que se tensa con mayor facilidad, lo cual aumenta la estabilidad y facilidad de manejo, haciendo también posible disminuir su tamaño. Y además proporciona una mayor velocidad de salida a la flecha, lo que aumenta su rendimiento.
Podemos decir que con el arco recurvado el arco se vuelve más manejable en cuanto a tamaño y más efectivo.
Actualmente podemos encontrar todo tipo de arcos recurvados, destinados al tiro de precisión o para la caza, desmontables (takedown) o de una sola pieza (monoblock), de madera, sintéticos o metálicos, etc.
Los recurvados adquieren multitud de formas según su uso, pero si nos centramos exclusivamente en aquellos destinados a los recorridos de bosque o a la caza, diremos que son más cortos que el resto, entre 1,50 y 1,60 m. y de mayor potencia que, por ejemplo, los de tiro olímpico y precisión.
Al disponer de un cuerpo mucho más robusto cabe la posibilidad de añadir una serie de ayudas útiles para la caza y el tiro como; puntos de mira, estabilizador, carcáj, reposaflechas y otros.
Al igual que ocurre con el arco largo, son muchos los arqueros que hacen uso del recurvado sin ningún tipo de accesorio, de la forma más tradicional.
Encontraremos arcos recurvados de caza desmontables o de una sola pieza. Los primeros se desarman en tres partes, cuerpo y palas, mientras que los segundos no ofrecen esta posibilidad. Ambos se comportan de idéntica manera, la diferencia es una cuestión de comodidad y estética.
La mayoria de arqueros están de acuerdo en afirmar que los monoblocks son los más elegantes y bonitos, pero también que los desmontables son los más prácticos a la hora de transportarlos o de reemplazar una pala rota o simplemente cambiarlas por otras de distinta potencia.
Long Bow
Este es, sin duda, el tipo de arco más antiguo y de diseño más sencillo de todos. Se compone de un cuerpo más o menos largo y recto, aunque una vez colocada la cuerda en sus extremos se nos muestra de forma curva debido a la tensión que ejerce ésta al ser más corta que el propio arco.
Su tamaño oscila mucho en función de las necesidades y los medios de quienes los han utilizado, pero por lo general siempre se ha tratado de arcos grandes, mayores en longitud que la del propio arquero, el Long Bow o arco Inglés llegó a alcanzar una longitud de 1,80 y 2 m.
Este tipo de arco tan largo fue una auténtica revolución cuando apareció en Gales a finales del siglo XII. Fabricado en madera de tejo era capaz de enviar contundentes flechas de casi un metro de largo a distancias cercanas e incluso superiores a los 300 m, aunque jamás se empleaba a esta distancia, lógicamente.
Sea cual fueren los materiales o las técnicas de fabricación, la gran longitud de estos arcos responde a un mismo problema, fuerza y elasticidad. Cuanto más largo es el arco menor es el estrés de tensión y el material sufre menos. Adicionalmente, es más facil por simple cuestión de palanca, tensar arcos de mayor potencia.
Actualmente existe un resurgimiento de los arcos largos, long bow. No solo en el tiro de campo y bosque, sino también en la caza.
Originariamente estos arcos fueron rectos, de madera maciza. Y hoy en día la gran mayoría siguen siendo de madera, aunque casi siempre laminada. Los actuales long bows mantienen en su mayoría su tradicional linea sobria, fabricandose en maderas nobles por métodos más o menos tradicionales, y es raro encontrarlos fabricados en materiales sintéticos.
El hecho de que su diseño haya sido respetado del original, hace que estos arcos no dispongan de otros elementos adicionales típicos de los arcos modernos, como reposaflechas, puntos de mira, etc. De hecho, quienes hacen uso de estos arcos por lo general son más amantes de la arquería clásica que de la efectividad de los métodos tecnológicamente más avanzados en este aspecto, y por tanto es normal asociar también con estos arcos flechas de madera, pluma natural de ave, elementos de piel...
El Long Bow es el arco más dificil de manejar y el que menos rendimiento nos ofrece. Este factor sólo se ve compensado con su belleza, elegancia y cierto toque de romanticismo. La dificultad en su manejo y su menor efectividad relativa es un aliciente para muchos arqueros.
Arco Compuesto
El arco de poleas o arco compuesto es un arco moderno que tiene poleas, en los extremos de las palas, por las cuales pasa la cuerda. Como el arco se tensa con la ayuda de las poleas, que son excéntricas, reduce a su vez la cantidad de fuerza que se necesita para completar la apertura del arco. Se ven poco afectados por los cambios de temperatura y humedad, y proporcionan mayor precisión, aceleración y distancia en comparación con el arco convencional. A diferencia de los arcos convencionales, que por lo general están hechos de madera o de madera laminada con otros materiales, los arcos de poleas son a menudo fabricados de aluminio y materiales compuestos. Fueron primero desarrollados y patentados por Holless Wilbur Allen en los EE. UU. en los años 1960, y se han ido haciendo cada vez más populares, tanto en tiro con arco deportivo como en cacería.
Conforme se extiende la única cuerda convencional, el radio de las poleas y la tensión van en aumento, hasta que vuelven a disminuir, permitiendo un tiempo relajado para la puntería y el disparo. En la descarga, la cuerda se acelera rápidamente. Existen ventajas mecánicas para las poleas:
Al llegar la cuerda al máximo de lo que se puede estirar, las poleas han disminuido la tensión inicial y de este modo se facilita la acción de apuntar.
Las poleas permiten al arquero tensar un arco con una mayor potencia para curvarlo que la que ellos podrían desarrollar con un arco convencional sólo con su fuerza (hoy en día habría muy pocas personas que podrían disparar con exactitud solamente utilizando su fuerza con las cuerdas de los arcos largos encontrados en el Mary Rose).
La cuerda sigue acelerando la flecha desde su liberación hasta el punto de inicio, consiguiendo más fuerza y por tanto más velocidad.
Los arqueros, en las competiciones de tiro con arco de hoy en día, por lo general, se valen de la ayuda de un disparador, cuyo uso mantiene la cuerda en el mismo plano, a diferencia de lo que ocurre al usar los dedos. Esta ayuda fija la cuerda del arco y permite al arquero liberar la cuerda con una pulsación del mecanismo.
Estos arcos pueden clasificarse atendiendo al tipo de cuerpo (parte central del arco, por donde se realiza el agarre) en:
DEFLEXO: También llamado cóncavo. Se trata de un cuerpo cuyo punto de apoyo de la mano se encuentra por delante del eje que une las bases de las cunas donde las palas, conocidas como "mortajas", se unen al cuerpo. Cuentan con características en su favor, las de ser los arcos más fiables, precisos y silenciosos al mismo tiempo. Siendo además los más idóneos para aquellos tiradores que usan los dedos para realizar los disparos. Y en su detrimento, los de ser los que menor cantidad de energía transmiten a la flecha. La distancia entre la cuerda y el punto de perno debe estar comprendida entre las 9 y 11 pulgadas.
RECTO o NEUTRO: En este tipo de arco el eje que une las bases de las palas pasa justo o aproximadamente por el punto donde se apoya la mano en el grip o empuñadura del arco. Las características son intermedias entre los otros dos tipos. La distancia entre la cuerda y el punto de perno debe estar entre las 8 y 9 pulgadas.
REFLEXO: También llamado convexo. En esta ocasión la posición de la mano en el cuerpo del arco está por detrás del eje que une los encastres, esto es, los puntos donde se insertan los tornillos de las palas. Cuentan con la posibilidad de enviar mayor cantidad de energía a la flecha que los otros dos diseños de cuerpo, pero se necesita mucha experiencia en tiro para hacerse con ellos puesto que suelen ser muy inestables, a cualquier movimiento extraño en la suelta le corresponde una descompensación en la salida de la flecha, y tienen tendencia a ser algo ruidosos.
Atendiendo al tipo de poleas que lleven, los arcos compuestos se clasificaRound Wheelsondas o Round Wheels: Estas poleas son de forma redonda, tanto la parte destinada al cable como la de la cuerda. Por su forma son las más suaves de abrir, los arcos que portan estas poleas son los más silenciosos y fiables, pero son las que menos energía transmiten a la flecha. Es el tipo de poleas con los que los arcos de iniciación (compuestos) vienen provistos. Es la polea que más se suele utilizar en los arcos de precisión. En los arcos de concepción económica están confeccionadas en teflón, pasando a ser de aluminio en los de supEnergy Wheelsía.
Energy Wheels: En ella el módulo de la cuerda sigue siendo redondo, pero el destinado al cable tiene forma oblonga, tiene la misma forma que obtendríamos al cortar un balón de rugby en su centro y a lo largo del mismo. Este tipo de polea transmite más energía a la flecha que la anterior, mientras que conserva muchas de las propiedades de las levas Speed Camredondas.
Speed Cam: Son las que cuentan con el diseño más radical de todos los tipos de poleas de levas. En ellas tanto el módulo destinado al cable, como el de las poleas son de forma oblonga, de este modo almacenan el máximo de energía en las palas para posteriormente lanzar la flecha a gran velocidad. Tienen en detrimento que son muy ruidosas, por su forma son duras de tensar y difíciles de ajustar. Se debe tener sobre ellas una constante vigilancia pues se suelen llegar a desincronizar. Es muy aconsejable que con los arcos que posean este tipo de poleas, se utilicen disOne Cames mecánicos.
One Cam: Es la combinación de una polea excéntrica y una rueda céntrica. De este tipo de sistema se está dotando últimamente a los arcos de nueva concepción. En ellos la cuerda hace la vez de cable al pasar por la rueda céntrica, dejando el uso de la polea para el otro cable. Una de las ventajas que aporta este sistema es el de despreocuparse del ajuste de sincronía en la apertura de las dos poleas
lunes, 17 de enero de 2011
Introduccion al Tiro con arco
El arco se encuentra asociado con el propio origen del hombre, quien hace unos 35.000 años encontró en él uno de sus principales instrumentos de caza y de guerra. Tras la invención de las armas de fuego, el arco pasó al ámbito deportivo, y se formaron los primeros clubes europeos durante el reinado del monarca británico Enrique VIII (siglo XVI). El tiro con arco alcanzó rango olímpico en París, en 1900, aunque la inexistencia entonces de un organismo internacional que estableciera un reglamento único explica la supresión de este deporte del programa olímpico.
En 1931 ocho naciones fundaron la Federación Internacional de Tiro con Arco (FITA), que ese mismo año solicitó al Comité Olímpico Internacional (COI) su vuelta a los Juegos Olímpicos, que no se produjo hasta Munich 1972. En Barcelona 1992 el equipo español conquistó el oro por equipos. Internacionalmente el dominio está repartido entre estadounidenses y coreanos, con alguna inclusión de británicos y suecos.
El tiro con arco es, sobre todo, un deporte de precisión, por lo que en principio su práctica requiere una gran capacidad de concentración y agudeza visual, pero también una correcta preparación física. En un torneo olímpico el arquero recorre durante sus desplazamientos a la diana una distancia aproximada de diez kilómetros y según datos de la FITA el tirador desarrolla un esfuerzo similar a ocho o nueve toneladas de tensión sobre el arco al lanzar las 300 flechas que utiliza durante los dos días que dura la competición.
El campo de tiro en el que se realizan las competiciones internacionales es una superficie plana, preferentemente de hierba, en la que se marca la línea de tiro desde donde se realizan los lanzamientos. Por delante de ésta se trazan unas líneas paralelas a las distancias de 30, 50, 70 y 90 metros en modalidad masculina, y a 30, 50, 60 y 70 metros en la femenina. En ellas se indican los puntos sobre los que se colocarán los centros de las dianas.
De acuerdo con las normas de la FITA , el arco utilizado en alta competición debe estar compuesto por una empuñadura y dos ramas flexibles, cada una de la cuales termina en una punta con dos muescas para la cuerda y, además, debe usarse tan sólo una cuerda sencilla. La normativa contempla la existencia de arcos de una sola pieza y desmontables, y dentro de éstos los recurvos y los de poleas. Su longitud oscila entre 162 y 178 centímetros , y su potencia o fuerza para asegurar su apertura, en razón de la longitud de la flecha, está comprendida entre 11,3 y 22,5 kilos.
La diana puede ser redonda o cuadrada, y normalmente se fabrica de paja prensada o esparto trenzado Está situada sobre un trípode de madera y su centro debe estar a 130 centímetros del suelo; la inclinación de las patas delanteras con respecto a la vertical es de quince grados. Los blancos están compuestos por piezas de papel o de cartón colocadas sobre la diana.
La reglamentación de la FITA contempla el uso de algunos dispositivos para la puntería, como un visor (si no tiene elementos ópticos), una marca en el arco o un punto de referencia en el suelo, pero no se pueden utilizar más de uno de estos recursos a la vez. En la elección de las flechas se deja gran discrecionalidad a los arqueros, aunque en ningún caso deben causar daño a las dianas. En la alta competición deben llevar impreso el nombre del tirador.
Reglamentación
En la competición olímpica de tiro con arco se lanzan 144 flechas en cuatro series de 36. Cada arquero da cuenta de cada serie en tandas de tres disparos y dispone de dos minutos y medio para completar cada serie. Tradicionalmente, los campeonatos del mundo y los Juegos Olímpicos se diputaban a doble round, es decir, con 288 flechas en cuatro jornadas. Pero la FITA modificó este reglamento con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, en donde por vez primera se empleó un sistema de eliminatoria de arquero contra arquero.
Existe también la modalidad competitiva de tiro de campo, en el que se realizan dos recorridos de catorce blancos cada uno: un tramo completo de campo (distancias conocidas) y otro de cazadores (con distancias ignoradas por los competidores), en cada uno de los cuales se lanzan un total de 112 flechas.
Normas de seguridad
No soltar en vacío (sin flecha) ningún arco. Esta precaución debe de ampliarse en el sentido de no tirar una flecha mucho más ligera que la que corresponda, sobre todo con arcos de caza generalmente muy potentes.
No utilizar una flecha más corta de lo necesario. Se puede caer del reposaflechas y clavarse en la mano. Siempre es preferible que sobre un poco, sobre todo cuando el arquero se inicia.
No tires nunca una flecha hacia arriba Siguiendo las leyes de la física, cuando aterrice llevará la misma fuerza que al salir del arco y puede ser muy peligrosa.
Cuando tires, sitúate de manera que veas dónde puede ir a parar la flecha si fallas el blanco. Asegúrate de que ese espacio está totalmente libre.
Si el terreno es duro, calcula que un rebote puede prolongar el alcance varias decenas de metros.
En 1931 ocho naciones fundaron la Federación Internacional de Tiro con Arco (FITA), que ese mismo año solicitó al Comité Olímpico Internacional (COI) su vuelta a los Juegos Olímpicos, que no se produjo hasta Munich 1972. En Barcelona 1992 el equipo español conquistó el oro por equipos. Internacionalmente el dominio está repartido entre estadounidenses y coreanos, con alguna inclusión de británicos y suecos.
El tiro con arco es, sobre todo, un deporte de precisión, por lo que en principio su práctica requiere una gran capacidad de concentración y agudeza visual, pero también una correcta preparación física. En un torneo olímpico el arquero recorre durante sus desplazamientos a la diana una distancia aproximada de diez kilómetros y según datos de la FITA el tirador desarrolla un esfuerzo similar a ocho o nueve toneladas de tensión sobre el arco al lanzar las 300 flechas que utiliza durante los dos días que dura la competición.
El campo de tiro en el que se realizan las competiciones internacionales es una superficie plana, preferentemente de hierba, en la que se marca la línea de tiro desde donde se realizan los lanzamientos. Por delante de ésta se trazan unas líneas paralelas a las distancias de 30, 50, 70 y 90 metros en modalidad masculina, y a 30, 50, 60 y 70 metros en la femenina. En ellas se indican los puntos sobre los que se colocarán los centros de las dianas.
De acuerdo con las normas de la FITA , el arco utilizado en alta competición debe estar compuesto por una empuñadura y dos ramas flexibles, cada una de la cuales termina en una punta con dos muescas para la cuerda y, además, debe usarse tan sólo una cuerda sencilla. La normativa contempla la existencia de arcos de una sola pieza y desmontables, y dentro de éstos los recurvos y los de poleas. Su longitud oscila entre 162 y 178 centímetros , y su potencia o fuerza para asegurar su apertura, en razón de la longitud de la flecha, está comprendida entre 11,3 y 22,5 kilos.
La diana puede ser redonda o cuadrada, y normalmente se fabrica de paja prensada o esparto trenzado Está situada sobre un trípode de madera y su centro debe estar a 130 centímetros del suelo; la inclinación de las patas delanteras con respecto a la vertical es de quince grados. Los blancos están compuestos por piezas de papel o de cartón colocadas sobre la diana.
La reglamentación de la FITA contempla el uso de algunos dispositivos para la puntería, como un visor (si no tiene elementos ópticos), una marca en el arco o un punto de referencia en el suelo, pero no se pueden utilizar más de uno de estos recursos a la vez. En la elección de las flechas se deja gran discrecionalidad a los arqueros, aunque en ningún caso deben causar daño a las dianas. En la alta competición deben llevar impreso el nombre del tirador.
Reglamentación
En la competición olímpica de tiro con arco se lanzan 144 flechas en cuatro series de 36. Cada arquero da cuenta de cada serie en tandas de tres disparos y dispone de dos minutos y medio para completar cada serie. Tradicionalmente, los campeonatos del mundo y los Juegos Olímpicos se diputaban a doble round, es decir, con 288 flechas en cuatro jornadas. Pero la FITA modificó este reglamento con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, en donde por vez primera se empleó un sistema de eliminatoria de arquero contra arquero.
Existe también la modalidad competitiva de tiro de campo, en el que se realizan dos recorridos de catorce blancos cada uno: un tramo completo de campo (distancias conocidas) y otro de cazadores (con distancias ignoradas por los competidores), en cada uno de los cuales se lanzan un total de 112 flechas.
Normas de seguridad
No soltar en vacío (sin flecha) ningún arco. Esta precaución debe de ampliarse en el sentido de no tirar una flecha mucho más ligera que la que corresponda, sobre todo con arcos de caza generalmente muy potentes.
No utilizar una flecha más corta de lo necesario. Se puede caer del reposaflechas y clavarse en la mano. Siempre es preferible que sobre un poco, sobre todo cuando el arquero se inicia.
No tires nunca una flecha hacia arriba Siguiendo las leyes de la física, cuando aterrice llevará la misma fuerza que al salir del arco y puede ser muy peligrosa.
Cuando tires, sitúate de manera que veas dónde puede ir a parar la flecha si fallas el blanco. Asegúrate de que ese espacio está totalmente libre.
Si el terreno es duro, calcula que un rebote puede prolongar el alcance varias decenas de metros.
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